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¿Cómo funcionan legalmente los pactos con el diablo?

No. Esos no son los significados reales, pero pueden llegar a serlo si no me prestas atención. La prenda y la hipoteca son instrumentos legales que sirven para garantizar que pagarás una deuda. La prenda es para bienes muebles, como un carro, un tractor o un cohete, y la hipoteca es para bienes inmuebles, como una casa, un apartamento o una galaxia.

Tanto la prenda como la hipoteca son limitaciones de la propiedad. Es decir: eres el propietario, pero hasta que no pagues la totalidad de la deuda siempre existirá la posibilidad de que la entidad que te financió pueda perseguir tus bienes ante un juez y quedarse con ellos o hacer que los rematen. Sin embargo, eso solo sucederá si te atrasas en los pagos.

Entonces, quédate con esta imagen mental: comprar un bien con una prenda o una hipoteca es como la leyenda japonesa del hilo rojo del destino. Solo que esta vez no son personas destinadas a quererse unidas por un hilo rojo, sino una entidad financiera y tus bienes. Esto implica que los seguirá a dónde sea, en dónde estén y sin importar qué. Lo único que puede romper esa conexión es que cubras toda tu deuda.

Sobre los autores:

Juanita Aranguren es abogada y lectora. En Háptica hace parte del equipo de Legal Service Design y ha trabajado con clientes como Nu México.

Azul Cardona es abogado y administrador de empresas. En Háptica hace parte del equipo de Legal Service Design.